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Las leyes AML y KYC no son una estafa, al contrario, ayudan a detectar y prevenir fraudes

Un artículo reciente cuestionó el valor de las leyes contra el Blanqueo de Capitales (en inglés: Anti-Money Laundering – AML) y Conozca a Su Cliente (en inglés: Know Your Customer – KYC). Aunque muchas de las cuestiones planteadas por el artículo son discutibles, el cuestionamiento de cuál es la necesidad fundamental de AML y KYC va mucho más allá.

Las leyes AML y KYC son fundamentales para evitar el flujo de fondos ilícitos al sistema de dinero legal. Las ganancias obtenidas de delitos como la corrupción, la manipulación del mercado y el tráfico de personas, drogas y armas pueden dejar un rastro que posibilite a las autoridades encontrar a los perpetradores.  La detección rápida y temprana de cualquier riesgo de financiación del terrorismo es esencial, ya que los grupos terroristas y delincuentes emplean esquemas, cada vez más complejos, para acumular y proteger sus fuentes de financiación.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito estima que entre el 2 y el 5 % del PIB mundial es objeto de blanqueo de capitales cada año. Estos fondos blanqueados culminan en manos de organizaciones terroristas para financiar delitos que ponen en peligro la seguridad de los ciudadanos y las economías, en lugar de utilizarse para construir hospitales, escuelas y carreteras.

En teoría, ninguna persona razonable se debería oponer a ayudar a prevenir la actividad terrorista u obstaculizar la actividad criminal, pero en la aplicación de cualquier ley se deben considerar tanto los beneficios como los efectos colaterales, por lo que la efectividad de una ley debe ser práctica y no teórica.

Según el Informe de MEDICI RegTech 2018, los bancos gastan actualmente 270 mil millones de dólares por año en cumplimiento y obligaciones reglamentarias. Así mismo, se prevé que el coste y la complejidad del cumplimiento aumenten de manera significativa y que para el año 2020 las multas impuestas a los bancos por los reguladores de EE. UU. y el Reino Unido superarán los 400 mil millones de dólares.

La exclusión financiera, la cual impide que millones de personas no bancarizadas tengan acceso al mundo financiero, también es un problema importante. La verificación de identidad conforme a AML y KYC eleva el estándar de seguridad para que los clientes abran una cuenta bancaria, pero eso no debería impedirlo.

Sin embargo, ¿eso significa que se deben eliminar los requisitos de AML y KYC? La respuesta es NO, ya que eso sería equivalente a que el gobierno no invirtiese dinero en seguridad nacional. Una mejor alternativa es crear procesos que puedan cumplir con las regulaciones sin generar demasiadas complicaciones a las empresas o a los consumidores.

Una opción es el uso de sistemas de identidad descentralizados en cadenas de bloques. En este modelo, el usuario se verifica una sola vez y se le otorga una credencial que se almacena en la cadena de bloques (en inglés: “blockchain”). Posteriormente, el usuario puede compartir esa credencial con las partes con las que desee probar su ID. La información de identificación subyacente no necesita ser revelada, solo la credencial.

Este modelo promueve ciertas ventajas, como limitar la distribución de la Información de Identificación Personal (del inglés: “Personally Identifiable Information” – PII) y proporcionar al usuario el control sobre su uso. Pero, ¿qué sucede si esa credencial inicial es inexacta, fraudulenta o robada? Los datos almacenados en una cadena de bloques son inalterables y permanentes, por lo que cualquier problema de identidad es difícil de solucionar. Este modelo siempre se basará en un verificador preciso y comprobable que confirme los datos subyacentes.

Otro modelo es la industria de la tecnología de regulación (RegTech) cuya misión es mejorar los procesos regulatorios. La automatización de los flujos de trabajo manuales, la introducción de Inteligencia Artificial en los sistemas, el aprendizaje automático, y la creación de sistemas adaptables y dinámicos permite controlar mejor los costes de cumplimiento y mitigar los riesgos operativos.

El uso de un proceso inteligente de Diligencia Debida permite a las instituciones financieras continuar operando en los mercados de manera rentable, manteniendo niveles de riesgo aceptables. Así mismo, las cajas de arena reglamentarias son una zona segura para experimentar, ya que a través de ellas los reguladores brindan nuevas ideas y tecnología que permiten que los nuevos conceptos crezcan sin arriesgar la economía en general.

Por todo ello, la recopilación de datos de los clientes es una estrategia inteligente para cualquier institución financiera que quiera comprender la naturaleza de su negocio y determinar mejor su riesgo. Aunque existe un riesgo en el manejo de esta información, las técnicas de seguridad adecuadas y las soluciones RegTech son unas fuertes garantías para proteger los datos personales y comerciales.

La regulación en exceso no es algo bueno, sin embargo, tampoco lo es la desregulación total. La realidad es que las leyes AML y KYC no deberían desaparecer, ya que la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo es demasiado importante como para desecharla. El empleo de las soluciones de RegTech para mejorar las leyes AML y KYC es una estrategia muy inteligente que limita los problemas y protege los intereses sociales.

Fuente: Trulioo

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2019-03-04T12:32:48+01:006 diciembre, 2018|LOPD – Protección de Datos, Seguridad|